El entorno digital ofrece innumerables herramientas y posibilidades para crear y compartir obras como novelas, ilustraciones, poemas, canciones o contenidos audiovisuales. Sin embargo, la facilidad con la que accedemos a estos materiales en internet puede llevar a una idea equivocada: que todo lo que está disponible en formato online es libre de usar. Detrás de cada creación existe una persona autora cuyos derechos deben ser reconocidos y protegidos. En este contexto, el avance de la inteligencia artificial ha abierto nuevos debates sobre la propiedad intelectual, el uso de obras ajenas y los límites entre creación y copia en el mundo digital.

Para comprender mejor cómo funciona la propiedad intelectual en el entorno digital, hemos hablado con el Registro Territorial de la Propiedad Intelectual de Madrid. Con su ayuda, explicamos de forma sencilla qué es la propiedad intelectual, por qué es importante proteger las creaciones originales y qué deben tener en cuenta las personas que comparten contenidos en internet, especialmente en un momento marcado por el auge de la inteligencia artificial.

¿Qué es la propiedad intelectual y por qué es importante para las personas creadoras?

Es el derecho que un/a autor/a tiene sobre su creación por el mero hecho de haberla creado, sea del tipo que sea (novelas, ilustraciones, poesías, canciones, diseños gráficos, etc.). Un autor tiene derechos morales y económicos desde el momento en que crea una obra intelectual que es fruto de su ingenio y de su trabajo. La Ley de Propiedad Intelectual les protege frente a los usos no consentidos.

 ¿Por qué es importante determinar la autoría de la propiedad intelectual?

Porque el autor es quien tiene todos los derechos legales sobre su obra, no sólo a ser reconocido como autor, sino también a obtener beneficios económicos sobre su creación mediante la autorización de su reproducción y difusión por diversos medios (internet, televisión, soportes físicos, etc.).

¿Qué son los derechos de autor?

Los  derechos de autor son aquellos derechos que protegen a los autores por el hecho de haber creado su obra. Tienen una doble vertiente:  derechos morales y económicos o de explotación.

  • Los derechos morales más importantes son los de paternidad (reconocer siempre a quien ha creado la obra) y el de integridad (que nadie transforme la obra hasta hacerla irreconocible o de un modo que atente contra el sentido que se tuvo al crearla). Estos derechos no se pueden vender ni transmitir y no se extinguen nunca.
  • Los derechos económicos consisten en la posibilidad de ceder o autorizar la obra a otra persona o empresa para que la explote a cambio de un precio.  Son los derechos de: Reproducción, distribución, comunicación pública y transformación.

 ¿Es importante registrar una obra en el Registro Oficial de la Propiedad Intelectual?

Para poder explotar una obra intelectual no es necesario su registro en ningún organismo, pero resulta recomendable hacerlo en el Registro Oficial de la Propiedad Intelectual, gestionado por el Ministerio de Cultura y las Comunidades Autónomas.

Con la inscripción dispondremos de una prueba pública para poder demostrar en caso de necesidad tu autoría ante un caso de plagio, o para demostrar la titularidad de los derechos económicos si otra persona la está explotando sin tu permiso.

¿Qué es el Registro de la Propiedad Intelectual?

Es un registro público, es decir, depende del Ministerio de Cultura (Registro Central) y las Comunidades Autónomas (Registros Territoriales). Se encargan de la inscripción de las obras que será es válida para toda España. Todos funcionan de forma telemática. Las obras quedan depositadas en el Registro, con la garantía de la Administración Pública.

El Registro público te ofrece una presunción de la autoría de la obra. Es decir, se presume que tú eres el autor y no tienes que demostrar que la obra es tuya. Si alguien usa tu obra sin permiso y lo quieres llevar a juicio, será la otra persona quien tenga que probar y rebatir la información que figura en el Registro.

También existen registros privados, aunque sus depósitos carecen de la fuerza probatoria de los documentos públicos. Además, al estar gestionados por empresas privadas, si la empresa se extingue, no sabes qué puede suceder con el ejemplar que has depositado como prueba. 

¿Puede registrar una obra cualquier persona?

Cualquier persona puede registrar su obra.

Es fácil registrar la obra, basta con cumplimentar una solicitud y adjuntar el ejemplar identificativo de tu obra. También hay que pagar una tasa aproximada de 13 euros. Esta cantidad depende de cada comunidad autónoma, pero en cualquier caso, son importes asequibles y no varían mucho de una a otra comunidad.

Si eres menor de edad, es necesario que en la solicitud esté también tu representante legal (madre, padre u otro tutor/a legal).

Si alguien crea contenido en internet (videos, música, imágenes), ¿Qué debería saber sobre sus derechos?

Los derechos son los mismos para todas las personas que crean contenidos que puedan ser calificados de obras intelectuales originales (fruto de tu esfuerzo intelectual), ya sean en Internet o en el mundo analógico. Pero si tu obra musical la subes a alguna plataforma como Youtube, debes leer con atención las normas sobre propiedad intelectual de esta plataforma sobre una posible cesión de derechos implícita. En tu mano está aceptarlo o no.

Una recomendación importante: siempre debes firmar la obra con un nombre, pseudónimo o signo que identifique a su autor.  Por ejemplo, si se crea una fotografía es mejor fírmala en una esquinita, con una marca de agua antes de subirla a Instagram.

¿Qué ocurre si alguien usa una obra protegida sin permiso?

No se puede utilizar una obra sin permiso del autor o titular de los derechos de explotación, aunque hay excepciones en la Ley para utilizar obras sin permiso, por ejemplo, en el ámbito de la docencia o copias para uso privado.

Si utilizas la obra para transformarla o venderla sin permiso, te puede denunciar el autor o el titular de los derechos de explotación. Además, si haces un uso comercial de una obra que no es tuya, puede constituir un delito.

Existen muchas obras libres de derechos que puedes usar sin problema, como las obras en dominio público o las que tienen una licencia Creative Commons. Estas  licencias permiten a un autor “liberar” sus derechos, permitiendo que otras personas las reutilicen, según los términos de la licencia que haya elegido (hay 6 distintas).

Por ejemplo, una de estas licencias permite utilizar la obra gratis para lo que quieras, siempre que respetes y nombres el autor. Otras, en cambio, no permiten el uso comercial y otras obligan a que, si las transformas, no te puedas quedar con ese resultado, sino que debes ponerlo a disposición de otras personas bajo las mismas condiciones en las que tú accediste a la obra (licencias copyleft).

¿Cómo está cambiando la inteligencia artificial el mundo de la propiedad intelectual?

Lo está cambiando de una forma increíble, porque es muy fácil decir a la máquina que te haga cualquier cosa. Sin embargo, el resultado que te ofrece la IA, en la mayoría de las ocasiones, no se considera creación protegible por el derecho de autor. Para tener derechos de autor, el contenido debe reflejar decisiones creativas y libres creadas por la inteligencia humana.

Una cosa es utilizar la IA como herramienta de ayuda y otra que la IA lo haga todo o en gran medida.  

¿Qué consejos le darías a las personas que crean con respecto al uso de la IA?

El avance de la IA es imparable, pero hay que tener en cuenta que se nutre de grandes bases de datos de creaciones humanas.

Les diría que reflexionen siempre, que sean ellos/as quienes controlen los contenidos y que se esfuercen en que la obra tenga un carácter personal. Que activen su cerebro y no se dejen llevar demasiado por los programas de IA que ofrecen contenidos automatizados,  asépticos, impersonales y sin alma.

Las personas creadoras tienen derecho a una remuneración económica que compense su esfuerzo intelectual, es decir, a cobrar por su trabajo. Si dejamos la creación de contenidos a la IA, la creación humana corre serio peligro. Es conveniente reflexionar sobre este tema.

Fuentes consultadas:


María Rubio

Criminóloga. Máster en Criminalidad e intervención social con menores . Experiencia en intervención educativa con menores y familias en riesgo o conflicto social. Formadora en prevención de riesgos en las redes, influencia de las nuevas tecnologías y coeducación e igualdad de género.
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