A menudo, en nuestras sesiones con alumnado en centros educativos, l@s adolescentes nos han comentado algunos problemas que han tenido realizando compras en Internet. Por eso, en este artículo queremos compartir cuales son los principales riesgos relacionados con las compras online, así como algunos consejos para hacer compras más seguras y responsables.

Principales riesgos y peligros de las compras online

Phising (suplantación de identidad de un servicio). Se copia la apariencia una tienda online real, de manera que pueden engañarnos para dejar nuestros datos personales y/o información bncaria en la web falsa.

Adware. Se produce a través de publicidad engañosa que se infiltra en plataformas de compra y recoge información de sus usuari@s.

Ofertas y productos falsos. En esta forma de estafa un ciberdelincuente promociona un producto inexistente. A menudo, se usan páginas de compra-venta de segunda mano publicando ofertas muy llamativas por muy poco tiempo (para que nos dejemos llevar por un impulso emocional del momento y nos impida pensar racionalmente o pensemos que nos van a quitar el producto si no lo compramos o pujamos por él enseguida). Una vez recibido el dinero, el ciberdelincuente borra su producto y todo su rastro de la plataforma.

Costes ocultos. En ocasiones, incluso dentro de la legalidad, algunos portales no contemplan en sus precios otros gastos ocultos y a la hora de pagar nos llevamos un susto. Algunos gastos extras habituales con los que tienes que tener cuidad son los posibles gastos de gestión, pago de aduanas, de transporte, comisiones por los diferentes métodos de pago…

Ciberadicción a las compras. El acto de comprar en internet es fácil, rápido y nos da una sensación de placer (muy transitoria, por eso nunca estamos satisfechos del todo y queremos seguir comprando sin fin). Además, la falta de tangibilidad monetaria puede provocar la sensación de no gastar durante la compra y de percibir que ese gasto es menor que cuando usamos dinero físico. Las compras sin control pueden generar comportamientos compulsivos o oniomanía.

Problemas con el envío o la recepción de producto. Seguro que te ha pasado que has comprado un producto y cuando te llega no es lo que esperabas. Es el riesgo de no poder ver físicamente el producto o no probarlo antes. Por eso debes leer siempre las características completas de un producto y leer los comentarios.

Publicidad engañosa. A veces nos pueden llegar anuncios muy llamativos y con grandes ofertas a través de las redes sociales o mensajes de texto. En ocasiones, estos anuncios tienen la finalidad de recopilar nuestros datos o redirigirnos a páginas que realizan phising.

Comentarios falsos. Es bueno leer los comentarios de un producto antes de comprar para comprobar si otras personas están satisfechas con la compra, si han tenido problemas, si realizan algún aviso, posibles reclamaciones… Aunque a veces las propias marcas o bots informáticos realizan comentarios falsos a favor de su producto o en contra de los de la competencia. Por eso debes leer atentamente los comentarios y contrastar entre ellos.

Consejos para realizar compras online.

Usa y mantén actualizado tu antivirus. Muchos antivirus están preparados para bloquear páginas inseguras, adware y malware… Instala también un antivirus en tu móvil, ya que además de la posibilidad de comprar, compartes otros muchos datos personales a través de estos dispositivos.

Compra sólo en páginas seguras -HTTPS- y con certificado digital. El certificado digital y el protocolo HTTPS permite una conexión más segura mediante un certificado SSL de seguridad, que actúa como sello de confianza asegurando que las comunicaciones que hagamos en la web estarán cifradas y serán más seguras.

Desconfía de la super-ofertas que sólo están disponibles por un tiempo limitado muy corto. Este tipo de reclamo se basan en estimular una compra compulsiva de forma precipitada y sin comprobar la seguridad de la página. Además, si se trata de ofertas promocionales en días conmemorativos (días sin IVA, Black Friday, CiberWeek…), compara precios y productos en otros portales o en fechas anteriores para que no nos engañen con ofertas falsas.

No pinches en enlaces sospechosos recibidos en por mail, sms, whatsapp o anuncios que veas en redes sociales. A veces, incluso estos enlaces esconden otras url.

Fíjate bien en los comentarios y las descripciones de un producto. A menudo, las páginas fraudulentas tienen descripciones pobres, imágenes de mala calidad o robadas de otras webs, y no tienen comentarios de otros usuarios o éstos son sospechosos, incoherentes con el producto, o muy generales (que valdrían para cualquier producto, p.e.: este producto es genial, me sirvió muy bien). También puedes buscar referencias o reseñas del producto en las redes sociales como youtube donde hay gente que se graba probando productos que ha comprado en Internet. Compra sin prisas para no dejarte llevar por el impulso del momento.

Ten cuidado con los portales compra-venta entre usuari@s. Sobre todo si se continúa la compra fuera de la página. A veces un comprador o vendedor propone continuar con el contacto a través de whatsapp o mail. Si es el caso, asegúrate bien de que no es un fraude y no anticipes el pago.

No realices compras online desde dispositivos, redes o wifis públicas. Pueden ser redes no seguras y los datos de pagos o la información de tu ordenador podrían ser fácilmente accesibles.

Desconfía de los portales que no incluyen las páginas legales obligatorias referentes al aviso legal, política de privacidad, política de cookies, condiciones de devolución y reembolso… Sobre todo si la página tiene ofertas llamativas y por tiempo limitado.

No es recomendable recordar o guardar por defecto los datos de la tarjeta de crédito. Es más seguro poner estos datos en cada compra. Aunque resulte más incomodo, nos protege si alguien accede a nuestra cuenta. Sobre todo, si nos registramos en algún portal par hacer una compra puntual.

Puedes tener una tarjeta de crédito sólo para compras online. Y la puedes cargar con el importe justo antes de cada compra. De esta forma, si somos víctimas de fraude, sólo se comprometerán los datos y el dinero ligados solamente a dicha tarjeta.

Desconfía de los portales que ofrecen como único método de pago sólo la tarjeta de crédito. Sobre todo si la página tiene ofertas muy llamativas por tiempo limitado, o si antes de la compra se ofrecen diferentes formas de pago pero una vez iniciado el proceso de compra sólo podemos pagar con tarjeta.

Cambia la contraseña de los portales de compra de forma periódica. Algun@s expert@s recomiendan cambiarla cada 6 meses.

Si tienes algún problema, reclama o denuncia. Para esto es recomendable recopilar pruebas: gurda la información de la compra, enlaces, tickets o facturas, capturas de pantalla de la página del producto, albaranes de entrega, conversaciones mantenidas por chat o correo… Si considera que ha sufrido una estafa o un fraude en su compra online, puede denunciar los hechos ante la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía, así como ante el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil. También puede presentar una denuncia ante la Dirección General de Comercio y Consumo en el interés general de los consumidores.

Si quieres más información y consejos, puedes descargar la Guía sobre compra segura en Internet elaborada desde de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), junto con el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), la Dirección General de Consumo y la Policía Nacional.

Esperamos que estos consejos te sirvan de ayuda para realizar compras online más responsables y seguras.


Adrian Aguayo Llanos

Trabajador Social. Máster en Educación y Comunicación en la Red. Responsable de comunicación y formador en la Fundación Gestión y Participación Social. Formador y asesor en la Asociación Pedernal Educación y Tecnología. Miembro de los Movimientos de Renovación Pedagógica.