La Universidad del País Vasco, con el apoyo del INCIBE (Instituto Nacional de Seguridad) a través de IS4K (Centro de Seguridad en Internet para menores de edad en España – Internet Segura for Kids) han presentado los primeros resultados nacionales de la encuesta EU Kids Online, realizada entre octubre y diciembre de 2018, sobre actividades, mediación, oportunidades y riesgos online de los menores en la era de la convergencia mediática.

Los datos se han obtenido a partir de una muestra formada por de 2.900 niños y niñas de los que el 47% tienen entre 13 y 17 años y el 53% entre 9 y 12 años.

Aprovechamos este espacio para destacar y resumir algunos resultados:

  • Principales usos: comunicarse con familiares y amigos (70%), escuchar música (63%), ver videoclips (55%), jugar online (46%), tareas escolares (43%). En cambio, las actividades online relacionadas con la educación o la participación cívica son muy minoritarias.
  • Tiempo medio estimado en horas: Chicas (2,9), chicos (3,2).
  • Competencias: Sé guardar una foto online (56%), sé cambiar mi configuración de privacidad (59%), me resulta fácil comprobar si la información online es cierta (29%), sé elimar personas de mi lista de contactos (74%), sé hacer cambios básicos en el contenido que otros han creado (23%), sé instalar app en un móvil (88%).
  • Acoso y ciberacoso: El 33% ha experimentado alguna forma de acoso. Por término medio, 1 de cada 3 menores afirma haber sido víctima de bullying o ciberbullying en el último año). Afecta más a las niñas que a los niños. Con respecto a 2015, ha aumentado de manera notable: del 18% al 42% en la franja de edad de 15 a 17 años.
  • Sexting: El 26% ha recibido mensajes sexuales. La visión de estos contenidos se incrementa con la edad: entre los de 11 y 12 años afecta al 25%, en los de 13 y 14 es el 53% y entre los de 15 y 17 años es el 75%. En cuanto a las edades, 3 de cada 10 menores manifiestan haber recibido este tipo de mensajes. El 12% de los menores de 11 y 12 años los ha recibido, mientras que entre los adolescentes esta cifra asciende al 45%.
  • Contacto con personas desconocidas: El 40% ha contactado en línea con desconocidos. El 19% ha quedado en persona con un contacto de Internet. Dos de cada tres adolescentes (66%) entre 15 y 17 años y más de la mitad (53%) de los que tienen entre 13 y 14 años ha contactado con desconocidos. Casi uno de cada cinco de estos menores tuvo encuentros cara a cara con personas contactadas a través de internet. Una amplia mayoría de los menores se mostraron satisfechos con el resultado de tales encuentros (83%).
  • Acceso a contenidos inapropiados: Más del 32% de los menores ha visto contenidos inapropiados y dañinos en Internet.
  • Respuestas al riesgo: Estrategias ante situaciones potencialmente conflictivas: Intenté que la otra persona me dejara en paz (57%), bloqueé a la otra persona para que no pudiera contactarme (56%), ignoré el problema o esperé que se solucionará solo (55%), borré los mensajes (35%), cambié mi configuración de privacidad/contacto (24%), dejé de usar internet por un tiempo (21%), traté de vengarme de la otra persona (19%), informé online del problema (16%).
  • Mediación educativa: Los padres y madres tienden más a dar consejos sobre el uso seguro de internet (37%) o a prestarles ayuda cuando tienen problemas (35%) que a hablar sobre lo que hacen online (23%) o animarles a explorar en internet (18%). Sólo el 14% de los menores hablá con sus padres si algo les molestó online. En los centros escolares, priman las medidas restrictivas (39%) sobre las habilitantes, que no alcanzan el 30%. Por último, los menores, tienen una percepción muy positiva de la ayuda y el apoyo que les brindan sus pares y expresan mucha confianza en sus amigos y amigas (en torno al 75%).

En el informe también se ofrecen algunas recomendaciones y pautas educativas para las familias:

  • Establecer un diálogo abierto sobre Internet: Interesarse por sus actividades en línea, compartir actividades y consensuar criterios, sin demonizar la tecnología, permite hablar de los posibles riesgos y sus consecuencias.
  • Potenciar el pensamiento crítico: Enseñar a buscar, contrastar y gestionar la información que encuentran y crean en internet y los medios sociales.
  • Trabajar las habilidades sociales: Y el entorno de relaciones en línea para anticipar y gestionar mejor las situaciones conflictivas.
  • Preparar un entorno ajustado a su madurez: Configurar los dispositivos con cuentas específicas para menores y con aplicaciones adaptadas a cada edad. Aplicar en los dispositivos medidas básicas de protección, como contraseñas y otras opciones de desbloqueo.
  • Acordar reglas y límites en el uso de las TIC: Revisarlos a medida que demuestran madurez y responsabilidad en su uso.
  • Valorar el uso de funciones de control parental: Disponibles en dispositivos, sistemas operativos, plataformas o aplicaciones, principalmente en etapas tempranas y de forma complementaria al acompañamiento activo.
  • Ante un problema: mostrarse cercano, no culpabilizar y gestionar la situación. Acudir a servicios especializados, como la Línea de
  • Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE (900 116 117).

Por último, algunas orientaciones para centros educativos recogidas en el informe tienen que ver con:

  • Incorporar el uso seguro de Internet en el aula: Que el aprendizaje de competencias digitales incluya el aprendizaje en medidas y prácticas de seguridad, la convivencia y el respeto en internet, la alfabetización mediática o la resolución de problemas, entre otros.
  • Revisar estrategias, políticas y protocolos de centro: Para adaptarlos al contexto educativo y tecnológico concreto (organización, convivencia, uso de dispositivos…), así como a las situaciones de riesgo que se produzcan, como acoso y ciberacoso escolar, sexting, chantajes online o incidencia de grupos de opinión y comunidades peligrosas, entre otras.
  • Incluir el uso seguro y responsable de Internet: Las redes sociales y sus problemáticas relacionadas entre las prioridades de formación del profesorado.
  • Sesiones formativas y de concienciación: Realizar periódicamente sesiones formativas y de concienciación del alumnado en relación a la convivencia a través de medios digitales, la prevención en el uso seguro y la resolución de conflictos. Involucrar a toda la comunidad educativa, incluyendo acciones de sensibilización para padres.
  • Acudir a canales de asesoramiento especializados: En gestión de situaciones de riesgo en internet para el contexto educativo, como la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE.