En nuestra entrada anterior nos hacíamos eco del Informe de EU Kids Online 2018: actividades, mediación, oportunidades y riesgos online de los menores. Esta vez, queremos compartir este otro reciente estudio sobre violencia online elaborado por Save The Children.

En este informe se recogen 9 tipos de violencia online a los que se puede enfrentar la infancia al usar las tecnologías. El estudio explica los 9 tipos de riesgos que han tipificado, recogen algunos datos a partir de una encuesta cuya muestra han sido 400 jóvenes de entre 18 y 20 años, así como algunas recomendaciones para menores, familias, educadores/as y la sociedad en general.

Los 9 tipos de violencia online

Sexting sin consentimiento. En España, casi un 20 % de los jóvenes entre 18 y 20 años ha participa­do alguna vez en el sexting y la media de edad en la que se hace por primera vez está entre los 14 y 16 años. Se estima que 50.000 jóvenes sufrieron sexting sin consentimiento durante su infancia. En uno de cada cinco casos la persona responsable es la pareja o expareja.

Sextorsión. En un 25 % de los casos (1 de cada 4) la persona responsable es la pareja o expareja y suele ocurrir por primera vez entre los 14 y los 15 años. Aproximadamente 43.262 jóvenes fueron víctimas de sextorsión durante su infancia.

Violencia online en la pareja o expareja. Se suele llevar a cabo mediante mensajes, control de las redes sociales, apropiación de las contraseñas, difusión de secretos o información comprometida, amenazas e insultos. Se puede vigilar a la pareja controlando su ubicación, conversaciones, comentarios online, enviando correos, mensajes o comentarios humillantes, groseros o degradantes, o publicando fotos con la misma intención. Destacan por su frecuencia la sextorsión y el sexting sin consentimiento,
donde la persona que más veces fue la agresora fue la pareja.

Ciberacoso o ciberbullying. Casi el 40 % de los jóvenes sufrieron ciberacoso en su infancia. Se estima que en España casi el 40 % de los jóvenes sufrieron ciberacoso en su infancia y suele ocurrir por primera vez entre los 8 y los 9 años. En un 45,8 % de los casos la persona ciberacosadora es un compañero o compañera del centro escolar o una amistad del acosado.

Happy slapping. Consiste en la grabación de una agresión, física, verbal o sexual hacia una persona, que se difunde posteriormente mediante las TIC. En el 61 % de los casos, los agresores son amigos o compañeros. Se estima que 76.643 jóvenes sufrieron happy slapping durante su infancia.

Grooming o ciberembaucamiento. Delito por el cual una persona adulta contacta con un niño, niña o adolescente a través de las TIC, ganándose su confianza con el propósito de involucrarle en una actividad sexual. Suele sufrirse por primera vez a los 15 años. Se estima que afectó a 267.049 jóvenes antes de que alcanzaran la mayoría de edad. Casi en la mitad de los casos la persona que abusa es desconocida.

Exposición involuntaria a material sexual y/o violento. Según el informe, uno de cada dos menores de edad recibe este contenido involuntariamente.

Incitación a conductas dañinas. Tales como espacios online que incitan a la autolesión, trastornos alimenticios…

Sharenting. Consiste en la práctica de madres y padres en la que exponen públicamente la vida de sus hijas e hijos en la red. Según una encuesta realizada por AVG en 2013, el 81 % de las madres reconoció subir fotos a internet de sus bebés.

Violencia online en la pareja o expareja. Esta violencia se define como el conjunto de comportamientos repetidos que pretenden controlar, menoscabar o causar un daño. Se lleva a cabo mediante el intercambio de
mensajes, control de las redes sociales o webs, apropiación de las contraseñas, difusión de secretos o información comprometida, amenazas e insultos. Se puede vigilar a la pareja controlando su ubicación, conversaciones, comentarios online, enviando correos, mensajes o comentarios humillantes, groseros o degradantes, o publicando fotos con la misma intención. La violencia en pareja se basa en la violencia de género.